En la lengua y pensamiento náhuatl, Ce es el número uno y Atl, el agua: forma que Ce atl significa “1 agua” en sentido literal y “primer liquido” o “agua primera” (agua vital) en sentido filosófico. Los investigadores actuales hablan de que posiblemente las etnias de Norteamérica – hoy EUA – USA – y las de mesoamérica – meseta central sur y sureste de México – pertenecen a un mismo origen común. La tradición oral guarda el conocimiento de que esto es verdad y nunca se ha dudado que todas las naciones del hemisferio norte del continente formaban parte de la “Confederación de Pueblos del Anahuac o "Cemanahuac Tlamachtiloyan”. Los Cuitlaxcoliztac u hombre de piel blanca (cuitlach – cuero, piel; iztac – blanco) confundieron el termino Anahuac ya que lo asignaron a la ciudad de Mexico Tenochtitlan, ubicada en un islote rodeado por cinco gigantescas lagunas que hoy desecadas forman el valle de la Ciudad de México. Sabemos que, en realidad, el término se refiere toponímicamente a toda la región norte del continente, desde Alaska hasta Nicaragua (originalmente Nican Anahuac – “hasta aquí Anahuac”). Literalmente, Anahuac se compone de: A; raíz de Atl – agua Nahuac; “lugar rodeado por las cuatro aguas” de forma que está irrigado por “cuatro aguas”, o bien, "cuatro vertientes o corrientes de vitalidad”. Constantemente encontramos al elemento agua como símbolo de principio, de corriente energética, de vitalidad. Y es que ¿no acaso la vida proviene de ella? Geográficamente podemos imaginar el porqué del nombre. Filosóficamente, las cuatro vertientes se refieren a los cuatro elementos que sostienen la vida universal, a las cuatro etapas de la misma (inicio o nacimiento, crecimiento, reproducción y transmutación o muerte),[*] los cuatro rumbos cósmicos, la cuadratura del circulo, las cuatro grandes razas del ser humano, los cuatro caminos o grandes enseñanzas, las cuatro estaciones del año, etc. El número cuatro nos habla de la integridad del ser, en cada uno de sus tres niveles. Ahora bien, tengo entendido que en la última etapa de Anahuac, a la llegada del cuitlaxcoliztac, la civilización mexica estaba dada a la tarea de restaurar la “Confederación de pueblos de Anahuac” o “Cemanahuac-Tlamachtiloyan”, tiempo atrás disuelta por diversas causas evolutivas naturales, tarea interrumpida abruptamente por el invasor, pero que así tenia que ser para permitir la transmutación de lo existente y dar paso al surgimiento de una nueva humanidad en el inicio del Sexto Sol o era. Se sabe que los mexicas y otras naciones de gran sabiduría como los mayas, no solo tenían conocimiento de civilizaciones existentes en el sur, sino que mantenían una relación de aprovechamiento común en las áreas del saber e intercambio de algunos presentes. Por ejemplo, el Arbol del Perú existe en México desde hace siglos y se dice que fue traído desde aquella nación (hoy Perú) hasta México por un hijo de Moctezuma – representante del pueblo – de nombre Atahualpa, aunque esta sea una leyenda, la realidad nos habla de que esa planta de grandes propiedades medicinales existe en México desde épocas antiguas. De tal manera que no es difícil concluir que Anahuac-Tlamachtiloyan siempre ha sido y debe seguir siendo una sola nación conformada por un sin numero de lenguas y formas diferentes conviviendo en comunidad, con una sola esencia; la elevación del ser a través del conocimiento y la conciencia interna.
lunes, 22 de febrero de 2010
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